El pie es una estructura que cumple el importantísimo papel de darnos una parte de la libertad que necesitamos para interactuar con el medio que nos rodea. Ha evolucionado hasta ser una maravilla arquitectónica que soporta todo nuestro peso. Cualquier alteración en su forma puede perjudicarnos, tal y como sucede en el pie cavo.
El pie cavo es una deformidad caracterizada por un aumento exagerado de la bóveda plantar(1) (que es un arco que se forma por los elementos óseos, ligamentosos y musculares del pie; su función es amortiguar el impacto que se produce durante la marcha, además de permitir la adaptación a las irregularidades del terreno), junto con desviaciones del talón (ya sean en varo, es decir, hacia la línea media; o en valgo, hacia afuera de la línea media) y dedos en forma de garra.
Imagen: En la imagen podemos observar una bóveda plantar normal (izquierda) y una bóveda plantar en pie cavo (derecha). En el pie normal se distribuyen las fuerzas de manera correcta, en cambio en el pie cavo quienes soportan la mayor carga son el talón y los metatarsianos.
En la imagen podemos observar una bóveda plantar normal (izquierda) y una bóveda plantar en pie cavo (derecha).
Si queréis saber más sobre los arcos del pie El pie, su estructura, sus arcos y los tipos de pies según estos arcos.
Existen distintas causas(2) por las que se origina el pie cavo. Entre ellas podemos encontrar:
Pie cavo neurológico
Resulta de los desequilibrios musculares. Estos desequilibrios se dan entre los músculos intrínsecos y extrínsecos del pie: acortamiento de los músculos extensores de los dedos e intrínsecos del pie y distensión de los músculos de la pantorrilla (específicamente tríceps sural). Una estructura que también es importante mencionar es la aponeurosis plantar que, a pesar de no poseer fibras musculares, se acorta y contribuye a la deformación del pie.
Pie cavo esencial
Son los pies en los que hay un aumento de la bóveda plantar, por no existe una patología a la que se le atribuya ese aumento. Los futbolistas, basquetbolistas, e incluso bailarinas son quienes pueden tener mayor probabilidad de sufrir de esta deformidad.
Pie cavo secundario
Resulta luego de establecerse alteraciones osteoarticulares (como congénitos, traumáticos o por destrucciones importantes de las articulaciones como en la artritis reumatoide) o retracciones de las partes blandas en el apoyo del pie (como las cicatrices, quemaduras o procesos isquémicos).
La primera preocupación ante una deformidad es el dolor que ésta pueda generar. En el caso del pie cavo, no siempre hay dolor. El dolor es más frecuente que aparezca en aquellas personas con pies cavos irreductibles, en las zonas de apoyo excesivo (el talón y en las cabezas de los metatarsianos). Las lesiones que se producen por la hiperpresión en estas zonas son hiperqueratosis (también conocidos popularmente como callos), bursitis (inflamación de las bursas, tanto la bursa calcánea como la metatarsal) y sesamoiditis (inflamación de los sesamoideos).
Hiperqueratosis en las zonas de apoyo excesivo en pie cavo
El pie está diseñado para un reparto concreto y equilibrado de las cargas. El pie cavo no solo desequilibra este reparto sino que reduce significativamente la superficie de apoyo de manera que por cada centímetro cuadrado cae más peso.
Este aumento de presión en zonas muy concretas aumenta el sufrimiento de la piel que tiende a hacer una queratosis, callo o dureza como forma de defenderse.
Bursas que se inflaman por apoyo excesivo en el pie cavo
Estas estructuras (las bursas) están diseñadas para asumir fricciones y presiones pero sufrirán y se inflamarán si estas son excesivas.
Huesos sesamoideos, otra estructura que se inflama por apoyo excesivo en el pie cavo
Los huesos sesamoideos son unos huesos supra numerarios (no todo el mundo tiene los mismos) que se sitúan en la zona de apoyo de las cabezas de los metatarsianos en la zona anterior del pie y constituyen lo que se conoce como almohadillas.
Estos huesos y los tejidos que los rodean pueden inflamarse por el exceso de apoyo y presión haciendo lo que se conoce como sesamoiditis.
Alteración de la marcha o forma de caminar
Otra preocupación es la alteración de la marcha. La marcha puede no estar comprometida en exceso, excepto en el caso de los pies cavos neurológicos, en los que en el choque con el suelo no se realiza con el talón como es debido, sino que contactan primero los metatarsianos. En algunas personas las caídas constantes o esguinces recidivantes se asocian al pie cavo.
El problema más grave quizás del pie cavo puede que no sea como tal la deformidad, sino las repercusiones que éste trae a otras articulaciones. Un pie cavo que genere una alteración en la postura genera una mala distribución de las cargas en otras articulaciones. La consecuencia, a futuro, podrá ser problemas en las rodillas o incluso en cadera.
Para determinar si usted tiene pie cavo debe de ir a un médico. El médico le realizará una serie de exámenes, entre los que se encuentran:
Examen físico
El médico observará la estructura de sus pies, su postura erguida y su marcha para darse una idea de qué tipo de pie tiene y qué puede estar causando los síntomas.
Podoscopio
Es un instrumento que permite ver la forma de las huellas plantares. Se le indicará que se coloque descalzo encima del instrumento durante unos minutos, mientras el médico analiza la huella.
Fotopodograma
Es una técnica que evalúa también la huella plantar. Se humedece el pie en un líquido revelador y se apoya en papel fotográfico para revelar la huella.
Exploración radiológica
Un sencillo rayos x. El médico realizará algunas mediciones en la placa para determinar si se trata de un pie cavo o no.
Si su pie cavo es reductible entonces lo remitirá a fisioterapia.
Las alteraciones de la pisada van a tener una profunda repercusión en la biomecánica de la marcha, y facilitar diversas lesiones de carácter "ascendente" (lesiones que su causa está en el pie o en la pisada y tienen una repercusión ascendente) tanto en el miembro superior como en la espalda.
Es sencillo comprender cómo los mecanismos por los cuales una pisada concreta puede favorecer o facilitar lesiones musculares, tendinosas o articulares. Si pasamos de una determinada manera las cargas a nivel articular tiene una configuración dependiente de la pisada, por lo tanto a nivel articular, puede facilitar zonas de hiperpresión que a la larga genera problemas artrósicos o degenerativos en esas zonas de carga excesiva. A nivel muscular habrá determinados grupos musculares que trabajen en exceso y otros en defecto, facilitando zonas de sobrecarga muscular y desequilibrios agonistas antagonistas.
En este ilustrativo vídeo que os comparto, vemos cómo durante la marcha se activan diversos grupos musculares, visualizándolo se puede entender como en las diferentes fases de la pisada se activan diferentes tipos de grupos musculares, pudiendo imaginar a su vez como la pisada puede llegar a alterar o configurar la dinámica de la marcha.
Como os he dicho hay diversos problemas que pueden ser causados por una mala pisada, en caso de un problema de un pie cavo, a nivel del pie suele estar asociado a contractura por acortamiento en los músculos intrinsecos del pie, facilitando problemas como fascitis plantar, metartarsalgias del 5º metatarsiano por exceso de presión en esa zona, y tendinopatías de diversas índoles, sobre todo de los tendones peroneos por su trabajo excesivo en excéntrico y de los músculos tibial posterior por su trabajo excesivo en acortamiento. A nivel más ascendente podemos ver problemas de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor sobre todo en personas que tiene un componente de sobre uso como es el caso de los corredores de media y larga distancia.
Os comparto un video tremendamente ilustrativo donde el autor explica como aliviar la tendinopatía de la inserción de la cintilla ilio-tibial y describe sus causas como una mala pisada en el contexto de un pie cavo.
En el pie cavo reducible la fisioterapia es el mejor tratamiento(3). El tratamiento consiste en:
Reeducación de la marcha
Se debe hacer caminar a la persona sobre un suelo liso y duro (evitar la marcha sobre grama o arena, ya que este tipo de superficies contribuyen a la estimulación de los músculos plantares, y su estimulación favorece la deformidad), enfatizando el choque del talón en el contacto con el suelo siempre.
El siguiente video nos enseña cómo entrenar en casa la marcha normal.
Estiramiento de la musculatura acortada y potenciación de estructuras débiles
En caso de un pie cavo, vamos a encontrar una serie de músculos acortados y músculos debilita.Añadir palabrados, veremos los músculos que realizan la supinación del pie acortados y trabajando en concéntrico (tibial posterior principalmente) y sus antagonistas excesivamente estirados y trabajando de una manera excentrica (peroneos principalmente)
Por ello la flexibilidad de un músculo y su correcta programación tónica son imprescindibles para que éstos desempeñen su papel funcional, estirando los músculos acortados y potenciando los debilitados. Es por ello que se deben realizar estiramientos de los extensores de los dedos del pie, intrínsecos del pie y aponeurosis plantar; junto con la potenciación de los músculos de la pantorrilla, especialmente de los músculos peroneos o pronadores del pie.
Utilización de plantillas correctivas
En el caso del pie cavo, se fabrican plantillas especiales a la medida del pie: sobre el borde anterior se coloca una barra retrocapital (es decir, un apoyo justo detrás de las cabezas de los metatarsianos). Ésta barra disminuye la altura de la bóveda durante la deambulación al empujar las cabezas metatarsianas hacia adelante.
Masaje descontracturante de la musculatura acortada
Es importante que el fisioterapeuta realice un masaje des-contracturante de la musculatura intrínseca del pie y de la musculatura acortada de la pierna. Os aconsejo la visualizaci´on de videos donde os explicamos como realizar estas maniobras de masaje.
Después de una fractura o fisura del pie o tobillo que se ha inmovilizado con un vendaje o escayola es probable que se deba aprender de nuevo a caminar.
Con este video se pretende enseñar a descargar los gemelos después de un día de ejercicio, el masaje descontracturante es una herramienta fundamental para descargar los músculos y recuperarlos lo antes posible.
Modificaciones del calzado
El uso de calzado es muy importante, ya que un zapato incorrecto contribuye a la instauración de la enfermedad. Están indicados los zapatos que tengan una caña alta, justo debajo de los tobillos, para el soporte correcto de los mismos. Además, la utilización de un tacón de 2 cm de altura puede contribuir a una distribución más uniforme de las fuerzas que actúan sobre el pie, porque el tacón genera un estiramiento pasivo de la aponeurosis plantar.
Partes del zapato. Obsérvese la caña del zapato. Una caña muy alta sólo limita los movimientos del tobillo, los zapatos sin caña no le dan estabilidad al tobillo. La caña ideal debe de estar justo debajo de los tobillos.
A la izquierda tenemos un pie cavo en carga. Nótese que la distribución del peso en el pie se hace sólo en 2 puntos: el talón, que soporta el 75% del peso, y las cabezas de los metatarsianos, que soportan el 25% restante. Éste es el mecanismo de acción del tacón de 2 cm permite una distribución uniforme del peso, 50% - 50%, estirando pasivamente la aponeurosis plantar.
Un tacón en forma de cuña puede corregir a su vez el varo o valgo de talón (estas cuñas pueden ser de tipo cuña interna, en el borde medial o lateral del tacón dependiendo de la deformidad en valgo o varo; o “cuñas americanas”, donde se prolonga la base medial o lateralmente con el mismo fin de las cuñas internas).
Cuñas internas para la corrección del valgo o varo del talón.
Cuñas americanas para la corrección del valgo o varo del talón.
Debemos estar más atentos a cualquier amenaza a nuestros pies. La fisioterapia constituye el mejor tratamiento para esta deformidad. El tratamiento es sencillo, pero debe invertirse tiempo para su recuperación. Debemos tomar conciencia de los cuidados que necesita una estructura tan importante, darles el cuidado necesario nos permitirá construir paso a paso nuestras vidas gozando de salud plena.
Como siempre os recomendamos acudir al fisioterapeuta que junto con el podólogo y el médico trumatólogo son los profesionales indicados para tratar de manera integral y multidisciplinar esta deformación de los pies y sus problemas músculo-esqueléticos asociados.
(1)https://www.sciencedirect.com/journal/foot-and-ankle-surgery
(2)https://www.researchgate.net/publication/51649788_Tendon_Transfers_for_the_Adult_Flexible_Cavovarus_Foot
(3)https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD006154.pub2/full?highlightAbstract=feet%7Ccavo%7Cfoot